Low code y no code: ¿en qué se diferencian? ¿qué tienen en común?

Descubre el mundo del low code y no code: soluciones innovadoras de programación al alcance de todos. Explora sus diferencias, usos y ventajas aquí.

Low code y no code: ¿en qué se diferencian? ¿qué tienen en común?

En la actualidad menos de un 3% de la población total tiene conocimientos técnicos puros sobre programación.

En un momento en el que la gran mayoría de personas no saben tocar código, los movimientos que buscan empoderar a que los individuos puedan hacer realidad sus proyectos se convierten en esenciales.

Filosofías o movimientos como lo son el low code y el no code permiten que la totalidad de las personas con una idea en la cabeza puedan llevarla a la práctica, sin necesidad de tener que aprender a programar o tener que delegar esta tarea teniendo que desembolsar una gran cantidad de dinero.

En este post, nos sumergiremos en el mundo del low code y no code, destilando los conceptos fundamentales para que incluso los principiantes puedan entender y apreciar la magnitud de estos enfoques. Exploraremos qué significan realmente estos términos, cómo funcionan y, lo más importante, cómo pueden transformar la forma en que concebimos y construimos apps, webs, automatizaciones, etc.

¿Qué es low code? Simplificando la programación

El Low code emerge como un paradigma disruptivo que redefine la manera en que concebimos y construimos software.

Definición de low code

Este movimiento está transformando la manera en que las organizaciones e individuos abordan la creación de aplicaciones, webs, automatizaciones, etc. ofreciendo una alternativa más accesible y eficiente a los métodos de programación tradicionales.

Low code es un enfoque que minimiza la cantidad de codificación manual necesaria para construir cualquier artefacto que tengas en mente.

Cómo funciona low code: una mirada a su arquitectura

La esencia del low code radica en su capacidad para acelerar significativamente el ciclo de desarrollo de artefactos en comparación con los métodos de programación tradicionales.

Podemos decir que el low code es posible gracias a herramientas que se posicionan en un punto intermedio entre el no code (que abordaremos más adelante) y la programación. Herramientas que proporcionan interfaces que permiten la construcción de artefactos sin necesidad de programar, pero que al mismo tiempo, también ponen a nuestra disposición la opción de añadir código para conseguir apps, webs, etc. más personalizadas y hechas a nuestro gusto.

Para quién es ideal el low code: identificando el público objetivo

El low code es perfecto para aquellas personas que no tienen un extenso background en programación, pero tienen conocimiento suficiente para añadir pequeñas líneas de código a un artefacto realizado sin programar para, como hemos comentado anteriormente, añadirle una capa de personalización.

Por lo tanto, el low code no solo representa una herramienta valiosa para los desarrolladores experimentados que buscan aumentar su productividad, sino que también democratiza el desarrollo de software al permitir que una variedad más amplia de personas participe en la creación de aplicaciones, webs, automatizaciones, etc.

Esto no solo agiliza el tiempo de comercialización, sino que también facilita la participación de profesionales no técnicos en el proceso de desarrollo.

Descubriendo el no code: creando sin escribir código

Si previamente explicábamos que el low code se apalanca en herramientas que permiten crear artefactos sin código para posteriormente añadir esa capa de programación, el no code es ese movimiento que surge gracias a estas herramientas que permite democratizar la creación de productos digitales para que cualquier persona sin experiencia alguna en programación.

El no code radica en la simplificación extrema del proceso de construcción de artefactos al eliminar la barrera del código tradicional.

Si quieres profundizar en el no code te recomendamos que te leas este artículo sobre qué es el no code en el cual nos explayamos acerca de los inicios del no code, el auge del mismo, la democratización de la creación, etc.

Diferencias y similitudes entre low code y no code

Ambos enfoques, low code y no code, comparten la visión de democratizar el desarrollo de software, pero difieren en la audiencia objetivo, la complejidad de las aplicaciones y el nivel de personalización ofrecido. La elección entre ellos dependerá de los requisitos específicos del proyecto y de la audiencia que esté participando en el proceso de desarrollo.

Comparando sus enfoques y metodologías

Tanto las herramientas low code como las herramientas no code cuentan con una interfaz visual que permite crear aplicaciones sin código. La principal diferencia se encuentra en que las herramientas low code también permiten programar con código, en caso de que se necesite.

Por lo tanto, podríamos decir que el denominador común es el no code y que el enfoque que adoptan ambos movimientos es el de empoderar a los individuos sin una elevada experiencia técnica en programación para así democratizar la creación de productos digitales.

Flexibilidad y limitaciones: un análisis comparativo

Nivel de habilidad requerido:

  • Low code: Requiere un nivel moderado de habilidades técnicas. Los desarrolladores low code suelen tener experiencia en programación, aunque la cantidad de código manual se reduce significativamente.
  • No code: Diseñado para usuarios sin habilidades de programación. Cualquier persona, independientemente de su formación técnica, puede crear aplicaciones.

Velocidad de desarrollo:

  • Low code: Acelera significativamente el desarrollo en comparación con la programación tradicional, pero puede llevar más tiempo que el enfoque no code debido a la intervención manual en el código.
  • No code: Es la opción más rápida y barata para prototipar y validar productos digitales ya que elimina la barrera de la codificación.

Flexibilidad y personalización:

  • Low code: Proporciona un alto grado de flexibilidad y personalización. Los desarrolladores pueden ajustar y optimizar el diseño añadiendo código según las necesidades específicas del proyecto.
  • No code: Las opciones de personalización pueden ser limitadas, ya que las herramientas están diseñadas para simplificar el proceso y priorizar la facilidad de uso.

Escalabilidad:

  • Low code: Puede manejar proyectos de mayor envergadura y complejidad gracias a la capacidad de intervención manual en el código y la flexibilidad para abordar requisitos específicos.
  • No code: Puede enfrentar limitaciones cuando se trata de proyectos grandes y complejos. Ideal para soluciones más pequeñas y ágiles. Aunque eso no quita que haya proyectos facturando +1M de € con un desarrollo full no code.

Aplicaciones prácticas y ejemplos reales

Para ejemplificar de la mejor manera posible cómo estos movimientos pueden crear proyectos reales, te traemos dos proyectos que han sido creados con no code (y que posteriormente han evolucionado a low code o code) y han sido capaces de validar demanda y escalar.

Preparándose para el presente: nuestros cursos a tu disposición

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